
Funcionarios del Ministerio de Economía brindaron una conferencia de prensa en Casa Rosada, donde dieron detalles sobre la reducción de retenciones, anunciadas el jueves, por el presidente Javier Milei. Aseguraron que están en revisión todos aquellos impuestos considerados "distorsivos" para el buen funcionamiento de la economía.
En la tarde del viernes el el ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que en el caso de la soja, los Derechos de Exportación (DEX) van a ir bajando 0,25 puntos porcentuales (p.p) en 2027 y 0,5 puntos a lo largo de 2028. De este modo, en los siguientes dos años el porcentaje bajaría del 24% actual al 15%.
En el caso del maíz y el sorgo la baja será similar, pero se hará de manera trimestral y no mensual. Por ende, el tributo a pagar por los exportadores pasará del vigente 8,5% al 5,5% hacia fines de 2028. Mientras que, para el girasol, el recorte será de manera semestral, lo cual dejaría las retenciones en el 3%, contra el 4,5% de hoy en día.
Caputo explicó que, dada la baja inmediata para los productos de la cosecha fina, cuya siembra está dando sus primeros pasos, iba a haber una "especulación" con medidas similares para los productos de la cosecha gruesa, lo cual podría haber generado un retraso en la liquidación de divisas. Sin embargo, eso no era posible, según su mirada, dado que "el resultado fiscal es prioridad" y que "en 2026 no había espacio para más recortes", motivo por el cual su cartera decidió anticipar que las bajas tendrán efecto recién desde 2027.
Anuncios para la industria
También hubo anuncios para la industria, particularmente para los sectores automotriz, petroquímico, caucho y resto de maquinarias y equipos.
Los DEX, que en todos los casos son del 4,5, van a empezar a bajar a partir de julio de 2025, en 0,375 p.p, para llegar a 0 (cero) en junio de 2027. "Es muy importante sacar impuestos a las exportaciones para que nuestros productos puedan competir", expresó el secretario de Comercio, Pablo Lavigne, quien acompañó en la conferencia a Caputo.
Los funcionarios aclararon que, al momento de cada baja, se tendrá en cuenta cómo viene la recaudación para evaluar su costo fiscal. Desde el Palacio de Hacienda estiman un costo fiscal de U$S 32 millones en 2026, de U$S 415 millones en 2027 y U$S 1.200 millones en 2028.